¿Te acuerdas?

En posts anteriores te explicábamos algunas maneras de medir tus niveles de estrés y tu capacidad para gestionarlo.

Pero, además de detectarlo, es importante también tener en cuenta el impacto que una situación de estrés puede tener para tu salud. Por ejemplo, uno de los múltiples aspectos que se verán afectados es 𝐭𝐮 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝 𝐜𝐚𝐫𝐝𝐢𝐨𝐯𝐚𝐬𝐜𝐮𝐥𝐚𝐫.

Si estamos en una situación de estrés se altera el perfil lipídico y aumenta el riesgo cardiovascular. El estrés crónico o la falta de descanso está relacionado con el sobrepeso, una dieta menos saludable, el colesterol alto y un aumento de la inflamación que puede causar un mayor peligro de aterosclerosis.

Es recomendable que tanto un hombre como una mujer (sobre todo a partir de la menopausia) tengan en analítica el perfil lipídico.

¿Q𝐮𝐞́ 𝐯𝐚𝐥𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐫𝐢́𝐚𝐧 𝐦𝐢𝐫𝐚𝐫𝐬𝐞?

🔸Colesterol total (< 200 mg/dl)
🔸Colesterol HDL (> 40 mg/dl)
🔸LDL (< 100 mg/dl)
🔸VLDL (2-30 mg/dl)
🔸Triglicéridos (30-150 mg/dl)
🔸LDL oxidado-anticuerpos (< 600 U/ml)
🔸Riesgo ateroesclerosis I: LDL/HDL (< 3,00 óptimo, > 3 riesgo cardiovascular)
🔸Riesgo ateroesclerosis II: COLESTEROL TOTAL/HDL (< 4,40 óptimo, > 4,40 riesgo cardiovascular)
🔸Ratio triglicéridos/HDL < 2 óptimo (> 2 riesgo cardiovascular)

En medicina integrativa los valores de referencia (indicados entre paréntesis) cambian un poco pues acotamos algo los rangos.

Por ejemplo, los valores deseables de colesterol total serán, entonces, entre 150 y 200, de HDL-colesterol entre 55 y 85 y de triglicéridos entre 50 y 100.