Lactosa, ¿amiga o enemiga?

Si eres intolerante a la lactosa, te habrán dicho que debes dejar de consumirla para siempre y así olvidarte de esa sintomatología tan desagradable, ¿no? Pero ¿sabías que algunos alimentos a los que mucha gente es intolerante tienen beneficios para la salud?

La lactosa, en concreto, además de tener efecto prebiótico, promueve el crecimiento de las bacterias acidolácticas sanas: lactobacilos, bifidobacterias y Roseburia.

Mientras que los lactobacilos y las bifidobacterias ayudan a aumentar las IgA y a cuidar el sistema inmune, la Roseburia fabrica butirato, un ácido graso de cadena corta (AGCC) que favorece el aumento de linfocitos T reguladores (nuestras defensas), ayuda a mejorar la homeostasis y a desinflamar el colon.

El consumo regular de lactosa mejora la expresión de la lactasa, la enzima que degrada la lactosa y que a ti te falta. Es por esto que el consumo de lactosa mejora poco a poco la tolerancia de las personas con intolerancia.

Entonces, ¿dejarás de tomar lactosa para siempre? ¿No será mejor resolver el problema de fondo y así poder beneficiarte, tanto tú como tus bacterias, de la lactosa. Aunque sabemos que es complejo, también te aseguramos que es posible.