¿Te acuerdas?

El otro día te hablamos de la microbiota muconutritiva y hoy venimos a hablarte de la 𝐦𝐢𝐜𝐫𝐨𝐛𝐢𝐨𝐭𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐭𝐞𝐨𝐥𝐢́𝐭𝐢𝐜𝐚.

Este grupo de bacterias participa en la digestión de las proteínas, y a pesar de que su papel es muy importante, si crecen por encima de sus rangos de normalidad, pueden actuar como patógenos facultativos.

Cuando estas bacterias están sobre crecidas, aumentan algunos productos metabólicos como el amoniaco o la histamina, que pueden lesionar el epitelio, favoreciendo la permeabilidad y la inflamación intestinales.

Pero, además, un sobrecrecimiento de la microbiota proteolítica podría aumentar la carga orgánica de tóxicos y alérgenos que atraviesan la pared intestinal, sobrecargando la función hepática y pudiendo ser causa de intolerancias alimentarias.

Como puedes imaginar, tener este grupo funcional equilibrado es de gran importancia. Una señal de que este tipo de bacteria está sobrecrecido es que provoca mucha sintomatología digestiva.

El test de disbiosis intestinal te permitirá averiguarlo.